Seis menores mueren en bombardeo del Ejército colombiano contra disidencias, en medio de críticas a la ofensiva militar ordenada por el presidente Gustavo Petro.
La Defensoría del Pueblo de Colombia denunció la muerte de seis menores reclutados por grupos armados en un bombardeo del Ejército contra un campamento de las disidencias de las FARC en Guaviare, la operación más letal del gobierno de Gustavo Petro. El ataque, anunciado el martes, dejó un total de 19 fallecidos y se suma a una ofensiva reciente que ha provocado 28 muertes en una semana, en medio de presiones de Estados Unidos y críticas internas por el manejo del conflicto.
La defensora Iris Marín lamentó el impacto de la guerra en los más vulnerables y afirmó: “Todo esto es lamentable, es la guerra en su despliegue doloroso e inhumano, afectando a los más vulnerables: a menores de edad reclutados por la falta de protección y hoy convertidos en objetivos militares”. Señaló que, aunque la guerrilla al mando de alias Iván Mordisco es responsable del reclutamiento infantil, “las fuerzas militares deben adoptar todas las precauciones factibles para proteger a los niños”, conforme a los principios internacionales que rigen los conflictos armados.
El caso ha generado debate luego de que el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, defendiera la operación asegurando que “quien se involucra en las hostilidades pierde toda protección… lo que mata no es la edad, es el arma”. La oposición rechazó estas declaraciones en un contexto en el que Petro mantiene una ofensiva contra el Estado Mayor Central, grupo compuesto por unos 3,200 disidentes de las FARC, mientras enfrenta cuestionamientos tras la reciente revocación por parte de Estados Unidos del certificado que reconoce a Colombia como aliado en la lucha contra el narcotráfico.

















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