El desplome de una losa durante trabajos de remozamiento en el Hospital Simón Striddels ha generado alarma en Azua y fuertes cuestionamientos sobre la calidad y supervisión de la obra.
La comunidad de Azua permanece en estado de asombro y alerta tras el colapso de una losa en el segundo nivel del Hospital Pediátrico Materno Infantil Simón Striddels, ocurrido mientras obreros realizaban un vaciado de hormigón durante labores de reacondicionamiento. El centro de salud se encontraba cerrado por disposición del Gobierno Central, lo que evitó una tragedia mayor, según coinciden munícipes y líderes comunitarios.
Familiares de los trabajadores relataron que los obreros salvaron su integridad física de manera casi milagrosa y que, antes del desplome, habían expresado preocupaciones sobre la calidad de los materiales utilizados. La filial local del Colegio Médico Dominicano manifestó públicamente su inquietud por la seguridad estructural y la ejecución de la obra, señalando la necesidad de una evaluación técnica exhaustiva y de aclarar responsabilidades antes de continuar los trabajos.
Intelectuales y profesionales de Azua atribuyen el incidente a fallas de supervisión, planificación y control de calidad. Mientras una comisión del Centro de Operaciones de Emergencia y técnicos del Ministerio de la Vivienda y Edificaciones inspeccionan la estructura, la población exige transparencia y respuestas claras para recuperar la confianza en las obras públicas y garantizar que hechos similares no vuelvan a ocurrir.

















Discusión sobre esto post