Los productores de banano piden al gobierno permisos temporales para 250,000 trabajadores haitianos ante la escasez de mano de obra. Presentaron un proyecto para aumentar la competitividad y asegurar la sostenibilidad de las exportaciones.
La industria bananera dominicana enfrenta un serio desafío debido a la falta de mano de obra especializada. Los productores de banano están solicitando al gobierno la emisión de permisos temporales para alrededor de 250,000 trabajadores haitianos, con el objetivo de cubrir esta necesidad y mantener la competitividad del sector.
Con la meta de analizar la situación actual y promover proyectos que incrementen la competitividad como estrategia para garantizar la sostenibilidad de las exportaciones de banano, la Asociación Dominicana de Productores de Banano presentó una iniciativa enfocada en estabilizar el sector.
El proyecto fue presentado en una mesa de diálogo a gobernadoras y congresistas de la Región Noroeste, incluyendo representantes de Dajabón, Monte Cristi, Valverde, Santiago Rodríguez, Azua y Santiago. Estas zonas son clave en el cultivo de banano para exportación, especialmente hacia Europa, que recibe más del 90% de la producción dominicana.
La producción bananera emplea directamente a 130,000 personas y genera entre 55,000 y 60,000 empleos indirectos. Según estadísticas del Banco Central, la industria del banano se ha consolidado como uno de los principales rubros agrícolas de exportación del país, superando en 2023 a productos como el cacao, la caña de azúcar, el mango y la piña.
Martín Peña, director ejecutivo de la Asociación Dominicana de Productores de Banano, presentó el nuevo proyecto que busca aumentar el nivel de competitividad de la industria. Peña destacó varias estrategias para incrementar las exportaciones de banano orgánico y certificar el comercio justo de forma sostenible e inclusiva.
“Para lograrlo, hemos identificado tres objetivos específicos: incrementar la productividad y la calidad del banano, ofreciendo facilidades para el mantenimiento y renovación de plantaciones, el cambio de matriz energética, asistencia técnica y servicios”, explicó el ingeniero Martín Peña.
Además, buscan reducir los costos de producción y mejorar las facilidades de acceso a financiamiento en condiciones adecuadas para los productores. Destacó que el financiamiento es clave, aunque aclaró que no están pidiendo una donación, sino un préstamo. “El primer financiamiento es una parte clave, pero no le estamos pidiendo al Estado que sea una donación, sino un financiamiento”, puntualizó.
Peña enfatizó que los proyectos tienen una duración limitada, pero deben dejar una capacidad instalada en instituciones como Banano, que impulsen y den continuidad al proceso en el sector. “Al final, tiene que quedar una capacidad instalada en una institución que va a seguir empujando y dándole continuidad al proceso”, concluyó.

















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