Erik y Lyle Menéndez, condenados por asesinato en 1996, buscan un nuevo juicio tras revelarse pruebas de abuso infantil.
Erik y Lyle Menéndez, condenados a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional desde 1996 por el asesinato de sus padres, Kitty y José Menéndez, enfrentan este lunes una audiencia crucial en Los Ángeles. En esta audiencia, la defensa y la acusación discutirán el avance del caso y las acciones a seguir, en medio de nuevas pruebas que podrían cambiar el curso del juicio.
Entre las evidencias presentadas destacan cartas y testimonios que respaldan las afirmaciones de los hermanos sobre haber sufrido abusos sexuales infantiles por parte de su padre. Estas pruebas, omitidas en el segundo juicio donde fueron condenados, incluyen declaraciones de un exmiembro del grupo Menudo, quien también acusó a José Menéndez de abuso.
El interés público por el caso ha resurgido gracias a una serie de Netflix y nuevos documentos que arrojan luz sobre la controversia. Además, una audiencia separada programada para diciembre podría decidir si los hermanos reciben una nueva sentencia con posibilidad de libertad condicional, dependiendo de la revisión que realice el nuevo fiscal de Los Ángeles, Nathan Hochman.

















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