Agustín Frías, de 62 años, falleció en condiciones precarias sin haber recibido la ayuda prometida por las autoridades, pese a múltiples gestiones de organizaciones comunitarias.
Agustín Frías, de 62 años, falleció la madrugada de este viernes en condiciones de extrema pobreza, sin haber recibido la ayuda estatal que él y sus hermanos habían solicitado reiteradamente. El deceso ocurrió en un edificio en construcción, lleno de escombros, ubicado en el sector 27 de Febrero del Distrito Nacional, donde vivía de forma provisional junto a sus hermanos Radhamés y Terecita Frías, ambos mayores de 60 años.
La familia residía en ese lugar desde que el Ministerio de Vivienda y Edificaciones (MIVED) demolió su antigua casa con la promesa de reconstruirla. Sin embargo, tras más de 20 días, continuaban sin recibir asistencia. Vecinos y la Coordinadora de Organizaciones Barriales Don Bosco (Condonbosco) gestionaron sin éxito la entrega de subsidios como bono luz, bono gas y tarjeta alimentaria.
A pesar de que el Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (Conape) había anunciado en agosto que asumiría su caso, la ayuda nunca se materializó. Frías, quien había trabajado como panadero, empleado de Obras Públicas y vendedor ambulante, padecía diabetes y otras afecciones. Su cuerpo permaneció entre los escombros por horas sin que las autoridades acudieran al levantamiento. Sus hermanos, aún en situación vulnerable, continúan a la espera de la asistencia prometida.

















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