El príncipe feliz resalta la magia de compartir con una puesta en escena que combina títeres, narrativa visual y reflexión social.
La obra “El príncipe feliz”, presentada por la compañía Maika Teatro en la Feria Internacional de Títeres y Objetos (FITO-RD 2026), ofrece una experiencia escénica que mezcla ternura, creatividad y reflexión. Dirigida e interpretada por Alfredo Payán, esta adaptación del clásico de Oscar Wilde se apoya en una propuesta visual dinámica que integra diversas técnicas de títeres y narración oral.
El montaje, de aproximadamente 50 minutos, se desarrolla en un escenario de múltiples niveles donde conviven figuras, luces y sombras para dar vida a una veintena de personajes. A través de recursos como títeres de mesa, sombra, mano y varilla, la obra logra un ritmo envolvente que mantiene la atención del público, mientras construye una atmósfera íntima y cargada de simbolismo.
La historia conserva la esencia del relato original, destacando valores como la generosidad, la empatía y la solidaridad. Desde la relación entre el príncipe y la golondrina, la obra plantea una crítica sutil a las desigualdades sociales, invitando a reflexionar sobre el desprendimiento material y la importancia de compartir. Con una estética cuidada y un lenguaje poético visual, la puesta logra conectar con el público infanto-juvenil desde una experiencia emocional más que didáctica.

















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