La escasez de agua se agrava en Santiago tras la rotura de una tubería del acueducto Cibao Central, mientras la FP reclama una respuesta urgente.
La escasez de agua potable se ha intensificado en varios sectores de Santiago luego de la explosión de una tubería matriz del acueducto Cibao Central, ocurrida en el municipio de Sabana Iglesia. Comunidades como Ensanche Libertad, Ensanche Espaillat, Nibaje y El Ejido permanecen sin suministro regular mientras avanzan los trabajos de reparación, sin que se haya desplegado un plan alternativo efectivo por parte de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago.
Ante la falta del servicio, los residentes se han visto obligados a comprar botellones, racionar el agua almacenada o depender de la solidaridad entre vecinos. Algunos utilizan agua prestada de cisternas cercanas, mientras otros recurren a bañarse en poncheras para reutilizar el líquido en los inodoros. Los comunitarios aseguran que, pese a los anuncios, no han recibido camiones cisterna prometidos por las autoridades, lo que ha vuelto la situación insostenible con el paso de los días.
La crisis ha generado una alta demanda de agua vendida por camiones, que desde la madrugada se abastecen en la toma ubicada frente a Coraasan, en Nibaje, pagando tarifas variables para luego revender el servicio a precios elevados. Además, ciudadanos de distintos barrios se trasladan hasta ese punto para llenar tanques y botellones de manera gratuita. En este contexto, la Fuerza del Pueblo reclamó una solución inmediata que garantice el restablecimiento del suministro y asistencia a las comunidades afectadas.

















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