El Estado Islámico se atribuye sus primeros ataques en Siria tras la salida de Bachar al Asad, marcando un nuevo capítulo en la amenaza yihadista.
El grupo terrorista Estado Islámico (EI) ha reivindicado sus primeros ataques en Siria desde la caída del expresidente Bachar al Asad en diciembre de 2024. Los atentados ocurrieron en Tulul al Safa, zona desértica de Al Sueida, y se dirigieron contra vehículos de las nuevas fuerzas de seguridad sirias. Las acciones fueron ejecutadas los días 22 y 28 de mayo mediante explosivos, según comunicados difundidos por medios afines al EI.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos confirmó la autoría del grupo y reportó un muerto y tres heridos en una patrulla militar alcanzada por una mina teledirigida. Este hecho marca la primera vez que el EI asume directamente la responsabilidad de un ataque contra el nuevo aparato de seguridad instalado tras el derrocamiento de Al Asad.
Hasta ahora, el EI solo había atacado a las Fuerzas Democráticas Sirias (FSD), lideradas por kurdos. Aunque derrotado territorialmente en 2019, el grupo continúa activo en áreas del desierto central sirio y representa una amenaza latente en medio del proceso de transición política en el país.

















Discusión sobre esto post