Funcionarios de EE.UU. buscan eliminar comida chatarra del SNAP, argumentando que debe priorizarse la nutrición.
La administración Trump evalúa prohibir el uso del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) para comprar alimentos ultraprocesados como refrescos y golosinas. Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud, y Brooke Rollins, secretaria de Agricultura, han manifestado su apoyo a la medida.
Kennedy argumentó que el gobierno no debería subsidiar productos que afectan la salud de los beneficiarios, mientras que Rollins cuestionó el uso de impuestos para financiar la compra de alimentos no nutritivos. Sin embargo, la implementación enfrenta obstáculos, ya que cualquier restricción requeriría cambios legislativos o exenciones estatales, algo que en el pasado ha sido rechazado.
Activistas y beneficiarios del SNAP consideran que esta iniciativa limita la autonomía de quienes reciben asistencia y podría aumentar la estigmatización. Mientras tanto, proyectos de ley en varios estados buscan regular la compra de ciertos productos, aunque las definiciones de alimentos restringidos han generado controversia.

















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