Una jueza de EEUU rechazó suspender las redadas de inmigración en Minesota, pese a protestas, muertes de manifestantes y críticas por los operativos federales.
Una jueza de EEUU rechazó la solicitud del estado de Minesota para suspender las redadas de inmigración ejecutadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. La decisión mantiene activos los operativos federales que han generado protestas masivas y fuertes cuestionamientos por su impacto social en Mineápolis y otras zonas del estado.
En su fallo, la jueza federal Katherine Menendez sostuvo que el balance de perjuicios no justificaba una medida cautelar inmediata, aclarando que la decisión no constituye un pronunciamiento definitivo sobre el fondo de la demanda presentada por Minesota. Tampoco se pronunció sobre la legalidad de los métodos utilizados por el ICE, a pesar de las denuncias por la muerte de dos manifestantes durante los operativos.
El caso ocurre en un contexto de creciente tensión social, marcado por protestas multitudinarias contra la operación federal conocida como Metro Surge. Paralelamente, otro juez ordenó la liberación de un niño de cinco años y su padre, detenidos en una redada previa, al considerar que el gobierno priorizó cuotas de deportación sin evaluar el daño humano. Mientras el gobierno federal celebró el fallo, autoridades locales y residentes denunciaron el miedo y la alteración de la vida cotidiana provocados por las redadas de inmigración en Minesota.

















Discusión sobre esto post