Edwin e Isamar, pareja de emprendedores, fallecieron en Jet Set dejando huérfanos a sus hijos y un legado de amor, trabajo y sueños truncados.
Edwin Alcides Acosta, de 30 años, e Isamar Stefany Soriano, de 27, asistieron el pasado 7 de abril a un concierto de Rubby Pérez en la discoteca Jet Set, sin imaginar que sería su última noche. Ambos perdieron la vida en medio de la tragedia ocurrida en el lugar, dejando atrás una historia de amor que nació en su adolescencia y dos hijos huérfanos de apenas nueve y cinco años.
Eran emprendedores ejemplares. Fundaron Tecnología Evolution, una tienda de equipos tecnológicos que nació en 2022 como resultado de su esfuerzo ante dificultades económicas. Edwin, carismático y talentoso, se encargaba de las ventas y la promoción, mientras su hermano Alcides manejaba la logística. Isamar también trabajaba de sol a sol, aportando su energía positiva y liderazgo al negocio familiar.
Su objetivo principal siempre fue garantizar una mejor vida para sus hijos. Buscaban ofrecerles una educación de calidad y soñaban con tener una casa propia. Apenas un mes antes del suceso, habían alquilado un nuevo local comercial más amplio y planeaban inscribir a sus hijos en un mejor colegio. También anhelaban adquirir un apartamento para el 2026. Todos esos sueños quedaron truncados aquella noche.

















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