La policía registra propiedades del expríncipe Andrés mientras el Gobierno analiza excluirlo de la línea sucesoria.
La policía británica realizó nuevos registros en propiedades vinculadas a Prince Andrew, también identificado como Andrew Mountbatten-Windsor, en el marco de una investigación por presunta conducta indebida en el ejercicio de funciones públicas. El operativo incluyó Wood Farm, en la finca de Sandringham, y Royal Lodge, su antigua residencia cercana al Castillo de Windsor. El expríncipe fue interrogado durante casi 11 horas y permanece bajo investigación sin que se hayan presentado cargos formales.
El caso se relaciona con supuestos intercambios de información comercial confidencial con el fallecido delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein, quien murió en 2019 en una cárcel de Nueva York. Documentos divulgados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos sugieren que Mountbatten-Windsor habría compartido reportes oficiales y datos sobre oportunidades de inversión. La Policía del Valle del Támesis y otras agencias continúan recopilando evidencias mientras la Fiscalía de la Corona decidirá si procede una acusación formal.
Paralelamente, el Gobierno británico analiza la posibilidad de impulsar una legislación para excluirlo de la línea de sucesión al trono, donde aún ocupa el octavo lugar. Cualquier modificación requeriría no solo aprobación parlamentaria en el Reino Unido, sino también el respaldo de otros países de la Commonwealth que reconocen al monarca como jefe de Estado. El rey Charles III afirmó que la ley debe seguir su curso y evitó hacer más comentarios sobre el proceso.

















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