Con 3,500 casos en 2025, el sarampión reaparece en Canadá, reavivando tensiones sobre vacunas en comunidades religiosas y migrantes.
El resurgimiento del sarampión en Canadá, con 3,500 casos confirmados este año, ha vuelto a encender el debate sobre la vacunación en el país. Aunque esta enfermedad había sido erradicada en 1998, el brote actual supera en contagios a Estados Unidos y a cualquier otra nación occidental, según datos de la OMS. El foco se ha centrado en comunidades anabaptistas antivacunas en Ontario y Alberta, aunque también hay casos entre inmigrantes que no han accedido a la vacunación tras su llegada al país.
En Aylmer, una localidad con fuerte presencia menonita, las tensiones sociales respecto a la vacunación aumentaron desde la pandemia de covid-19. El pastor Henry Hildebrandt, de la Iglesia de Dios de Aylmer, llegó a ser multado por violar restricciones sanitarias. “Obedecí a Dios antes que a los hombres”, expresó en ese entonces. Estas divisiones han generado preocupación entre autoridades sanitarias, que enfrentan resistencia cultural, religiosa y desinformación.
Expertos como Michelle Barton y Alon Vaisman coinciden en la urgencia de aumentar las tasas de vacunación infantil. Barton ha visto casos graves en niños y lamenta el retroceso en salud pública. Vaisman, por su parte, llama a seguir trabajando con líderes religiosos y combatir la desinformación. “Luchamos contra un muro de mentiras”, advierte. Las autoridades redoblan esfuerzos para evitar que esta epidemia continúe expandiéndose y comprometa la estabilidad sanitaria del país.

















Discusión sobre esto post