En el Sermón de las Siete Palabras, la Iglesia abordó la violencia, el feminicidio y el medio ambiente como males urgentes del presente.
Durante la tradicional ceremonia del Viernes Santo, la Iglesia Católica celebró el Sermón de las Siete Palabras, centrando su reflexión en temas sociales como la violencia, los feminicidios, el sufrimiento de los migrantes y el deterioro ambiental. Monseñor Héctor Rafael Rodríguez, arzobispo de Santiago, fue el encargado de pronunciar la séptima palabra: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”, la cual utilizó para condenar la indiferencia ante las múltiples injusticias que golpean a la sociedad.
El prelado denunció que cada acto de violencia representa una vida que clama justicia y recordó que muchas víctimas, al igual que Jesús, no encontraron refugio humano. En el caso de los feminicidios, indicó que cada mujer asesinada es una historia truncada por el machismo y la falta de políticas de protección. “Estas mujeres, como Jesús, fueron traicionadas por quienes debieron protegerlas”, dijo.
El mensaje también abordó el cuidado del medio ambiente y la necesidad de asumir una postura activa frente a los problemas que afectan a la humanidad. La ceremonia, cargada de simbolismo, reafirmó que la muerte de Jesús sigue siendo un llamado a actuar con justicia, fe y esperanza ante los desafíos contemporáneos. “Aprendamos a vivir y morir con confianza en Dios”, concluyó Monseñor Rodríguez.

















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