Nuevos combates entre Tailandia y Camboya dejan cinco muertos y miles de evacuados, reavivando un conflicto fronterizo que persiste desde hace décadas.
Nuevas tensiones volvieron a estallar en la frontera entre Tailandia y Camboya, dejando un saldo de cinco muertos —un soldado tailandés y cuatro civiles camboyanos— tras ataques aéreos y escaramuzas reportadas entre el domingo y el lunes. Ambos países mantienen un conflicto histórico por territorios limítrofes y templos antiguos, una disputa que ya había provocado una escalada bélica en julio con 43 muertos y cientos de miles de desplazados antes de un frágil alto el fuego.
La situación se intensificó luego de que Tailandia suspendiera la tregua pactada en octubre, tras la explosión de una mina que hirió a varios de sus soldados. Los nuevos ataques, calificados por Bangkok como “de gran precisión”, provocaron la huida de miles de civiles. Camboya denunció bombardeos en las provincias de Oddar Meanchey y Preah Vihear, mientras Tailandia acusó a las fuerzas camboyanas de disparar cohetes hacia zonas civiles sin causar víctimas.
Organismos internacionales reaccionaron con preocupación. La Unión Europea pidió moderación y el secretario general de la ONU instó a renovar el compromiso con la paz. Estados Unidos, por su parte, alertó a sus ciudadanos sobre evitar viajes a 50 kilómetros de la frontera. Sin señales claras de desescalada, ambas naciones se culpan mutuamente del resurgimiento del conflicto, mientras la región observa con cautela un conflicto que amenaza con volver a ampliarse.

















Discusión sobre esto post