Trinidad y Tobago enfrenta una crisis de violencia pandillera con 623 homicidios este año. Declaran estado de emergencia para frenar los tiroteos.
Trinidad y Tobago ha declarado un estado de emergencia tras un fin de semana violento que dejó múltiples víctimas, incluidas cinco personas en aparentes tiroteos de represalia. Este repunte en la violencia pandillera eleva el número de homicidios a 623 en 2024, un récord en la nación caribeña.
El Ministro de Seguridad Nacional, Fitzgerald Hinds, calificó la situación como una epidemia. Aunque no se ha impuesto toque de queda, la medida incluye una mayor presencia policial y militar, con poderes ampliados para realizar búsquedas, detenciones y arrestos sin orden judicial.
El fiscal general interino, Stuart Young, advirtió sobre el riesgo de tiroteos de represalia a gran escala. A pesar de la emergencia, se prevé que las actividades, incluidas las celebraciones de Año Nuevo, continúen con normalidad bajo estricta vigilancia.

















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