Trump y Musk rompen su relación tras desacuerdos por el plan fiscal. Musk lo califica de "abominación repugnante".
El vínculo entre Donald Trump y Elon Musk, que alguna vez pareció inquebrantable, ha colapsado públicamente tras fuertes desacuerdos sobre el plan fiscal del mandatario estadounidense. Musk llegó a atribuirse el triunfo electoral de Trump en 2024, alegando que sin su apoyo, los demócratas habrían ganado el Congreso. Sin embargo, esta relación se deterioró cuando criticó con dureza la reforma fiscal que, según la Oficina Presupuestaria del Congreso, incrementará la deuda nacional en 2.4 billones de dólares en la próxima década.
La historia entre ambos ha sido una sucesión de acercamientos y rupturas. Antes de 2016, Musk cuestionaba la idoneidad de Trump para dirigir el país, aunque posteriormente se integró a uno de sus consejos asesores. Con la salida de EE. UU. del Acuerdo de París, Musk se distanció, pero durante la presidencia de Biden retomaron contactos, especialmente tras la compra de Twitter por parte del empresario, quien rehabilitó la cuenta del expresidente y amplificó voces afines a la derecha.
Durante la campaña de 2024, Musk apoyó abiertamente a Trump, contribuyendo con importantes sumas y recibiendo a cambio la dirección del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE). No obstante, las tensiones resurgieron cuando Musk anunció su salida del cargo para enfocarse en Tesla, al tiempo que lanzaba duras críticas al plan fiscal. Trump reconoció la fractura: “Elon y yo teníamos una gran relación. No sé si seguirá así”. Por su parte, Musk desmintió haber sido consultado sobre el proyecto: “¡Falso. No me enseñaron este proyecto de ley ni una sola vez!”, escribió en X.

















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