Un apagón paralizó el AILA por casi nueve horas, afectando a miles de pasajeros y vuelos. El gobierno ordenó investigar a Aerodom y crecieron las críticas a su gestión y la vulnerabilidad del aeropuerto.
Un apagón ocurrido el domingo en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) paralizó sus operaciones por casi nueve horas, afectando a unos 5,000 pasajeros y 47 vuelos con destino a Norteamérica, Sudamérica, el Caribe y Europa. La falla se originó en una seccionadora encargada de distribuir la energía en la terminal. El hecho coincidió en fecha y hora con un incidente similar ocurrido en 2015, evidenciando la vulnerabilidad de la principal puerta aérea del país.
El presidente Luis Abinader advirtió que “habrá consecuencias” si se comprueba negligencia, calificando la situación como inaceptable. El gobierno ordenó una investigación encabezada por la Comisión Aeroportuaria para establecer responsabilidades de Aerodom, empresa concesionaria de la terminal. Las reacciones políticas no se hicieron esperar: el expresidente Leonel Fernández calificó el apagón como un daño grave a la imagen internacional de República Dominicana, mientras que el diputado Bolívar Valera criticó enérgicamente la gestión de Aerodom en las redes sociales.
Este nuevo incidente se suma a un historial de fallas en la última década, que incluyen apagones, problemas de iluminación en pista, desperfectos en el asfalto y cortes eléctricos. La situación genera cuestionamientos sobre la concesión de Aerodom, renegociada en 2023 con una inversión comprometida de US$830 millones y aportes variables al Estado. La frecuencia de estos problemas ha reabierto el debate nacional sobre la calidad de la gestión aeroportuaria en el país.

















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