Vladímir Putin supervisó maniobras nucleares desde el Kremlin luego del aplazamiento de la cumbre con Donald Trump, que debía celebrarse en Budapest.
El presidente ruso, Vladímir Putin, dirigió este miércoles desde el Kremlin ejercicios militares de las fuerzas nucleares de Rusia, apenas horas después de confirmarse el aplazamiento de la cumbre con el presidente estadounidense Donald Trump, prevista para celebrarse en Budapest dentro de dos semanas. Según el mandatario, se trató de “maniobras rutinarias” destinadas a ensayar los procedimientos de autorización del uso de armamento nuclear.
Los ejercicios incluyeron el lanzamiento de un misil balístico intercontinental Yars, con un alcance de hasta 12.000 kilómetros, desde el cosmódromo de Plesetsk hacia el polígono de Kura, en la península de Kamchatka, a más de 6.000 kilómetros de distancia. También participaron el submarino nuclear Briansk, que disparó un misil Sineva desde el mar de Barents, y bombarderos estratégicos Tu-95C, que lanzaron misiles de crucero. “Todos los objetivos de las maniobras fueron cumplidos”, informó el Kremlin tras la operación.
Putin estuvo acompañado por videoconferencia del ministro de Defensa, Andréi Beloúsov, y del jefe del Estado Mayor, Valeri Guerásimov. Estas maniobras ocurren en un contexto de tensión entre Moscú y Washington, especialmente tras la suspensión por parte de Rusia del tratado START III, el último pacto de control nuclear vigente entre ambas potencias. Aunque Putin ha propuesto prolongarlo por un año más, las negociaciones aún no se han iniciado. La cumbre bilateral fue aplazada luego de que Rusia rechazara la propuesta de Trump de decretar un alto al fuego en el conflicto que mantiene el país con Occidente.

















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