Trump impugna los nuevos mapas electorales de California alegando sesgo racial y violación constitucional en favor de votantes latinos.
El Gobierno de Donald Trump presentó una demanda contra California al considerar que la redistribución aprobada mediante la Proposición 50 favorece políticamente a los demócratas y genera un sesgo racial a favor de la población latina. La medida, avalada por más del 64 % de los votantes, incrementaría en cinco los escaños demócratas en el Congreso y profundiza el enfrentamiento entre la Casa Blanca y el gobernador Gavin Newsom, quien impulsó activamente el proyecto. El Departamento de Justicia sostiene que el nuevo trazado vulnera la Cláusula de Igualdad de Protección.
La fiscal general Pamela Bondi calificó el plan como un intento de manipular el poder político y acusó a Newsom de consolidar el dominio de un solo partido. El fiscal federal Bill Essayli advirtió que el Gobierno actúa con rapidez para impedir que los mapas influyan en las elecciones de medio término, mientras la demanda avanza en el Tribunal del Distrito Central de California. Los republicanos, que han realizado redistribuciones similares en Texas y otros estados, buscan preservar la mayoría en la Cámara Baja de cara a 2026.
El conflicto se ha intensificado porque la nueva redistribución afectaría zonas tradicionalmente republicanas como el Valle Central, mientras otros estados demócratas ya consideran seguir el ejemplo californiano. La Casa Blanca había prometido judicializar este plan aprobado por los votantes, en contraste con el de Texas, impulsado por una legislatura dominada por republicanos. La disputa anticipa una batalla nacional por el control de los mapas electorales antes de las próximas elecciones.

















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